La esperada adaptación cinematográfica de la magnífica novela de J.R.R. Tolkien no defraudó a casi nadie.Jackson y su gran equipo técnico consiguieron lo más difícil: ambientar de forma brillantísima un mundo fantástico que cada lector del libro ya teníamos preconcebido en nuestra imaginación.. Además, la larga narración tiene ritmo y los efectos especiales son tan espectaculares como las cifras de taquilla que recaudó en todo el mundo.